C. Arriésgate… ¡NO!

El riesgo se define como un evento que podría poner en jaques el logro de la meta. La desviación del plan debido a circunstancias imprevistas puede tener consecuencias tanto positivas como negativas. Dado que los resultados positivos siempre son bienvenidos, centrémonos en los negativos. Es imposible prever todo lo que puede salir mal, pero tener un plan B para al menos algunas situaciones puede ser más que un alivio en momentos de crisis.

¡Sin embargo, hacer un análisis de riesgo no es tan aterrador como parece! Para empezar, debes analizar todos los aspectos del intercambio juvenil, desde los detalles logísticos hasta la agenda, y pensar en las situaciones que podrían bloquear la realización del plan.

¡ESTO ES LO QUE SOMOS!

¿Te preguntas qué podría salir mal? Bien…

  • ¿Qué pasa si has planeado muchas actividades al aire libre pero estos días en particular resultan lluviosos? ¿Prepararás un plan de respaldo que incluya actividades ajustadas a un espacio de trabajo interior o reorganizarás toda la agenda?
  • ¿Qué pasa si no todas las actividades son adecuadas para algunos participantes (por ejemplo, algunos participantes tienen fuertes reacciones emocionales, especialmente teniendo en cuenta su tema de reconciliación, o si has planeado un ejercicio que implica actividad física, pero tienes un participante en silla de ruedas)? ¿Cambiarás el enfoque y modificarás el contenido de tal manera que no pierda su sentido o te saltarás totalmente esa actividad?
  • Los participantes siempre llegan tarde al primer taller: ¿Lo pospondrás 1 hora o acortarás los descansos para recuperar el tiempo perdido?
  • A menudo hay personas que distraen al grupo, ya sea metiéndose en conflictos o creando una atmósfera negativa – ¡Imagina en nuestro escenario con participantes de áreas de conflicto! ¿Intentarás hablar con ellos en privado y encontrar formas de integrarlos nuevamente en el grupo o los excluirás por completo?

Estos son solo algunos ejemplos de situaciones que puedes encontrar durante la realización de un intercambio de jóvenes, pero la lista también puede incluir problemas inesperados relacionados con el transporte, pasaportes y visas, entrega tardía de materiales impresos, cuestiones financieras, entre otros… Es imposible prever todo (a menos que tengas habilidades psíquicas, ¡que por cierto estaríamos más que interesados ​​en usar! si es que se puede…), sin embargo, puedes hacer una lluvia de ideas y preparar un plan de respaldo para estos escenarios. Para hacerlo más concreto y manejable, utiliza la siguiente plantilla como guía a través del proceso:

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